Poniendo color al otoño

Rebusco, rebusco… y, de repente, mis ojos topan con un estampado sobre negro muuyyy colorido, apenas se aprecia el negro. Me acerco, lo toco ¡sorpresa!, tela suave y con una caida muy viva. Tiro de la tela que está en una caja entre más retales y ¡de nuevo sorpresa!, es una pieza enorme. Pido precio y, entonces, la hago mía.

Es frustrante tener una tela que te encanta y que no se te ocurra “el modelo ideal”. Pienso, doy vueltas y decido que sea algo clásico y de diario, nada espectacular.

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Al fin, doy con el modelo que quiero, pero decido hacer alguna reforma, no me gusta que haya demasiadas costuras, por lo que modifico el patrón para evitarlas.

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Uno de los mayores problemas que nos encontramos al modificar un patrón de revista, es que, como es natural, te viene con los cortes y curvas para que se ajusten al cuerpo y tela. ¿Qué pasa cuando decides quitar esos cortes?, pues que el patrón no encaja y suele quedar una pieza “rara”, además de tener que contar con los centímetros que tienes que modificar para que todo se ajuste como si fuera el patrón original. A veces es casi inapreciable, pero otras, tienes que ir ajustando según vas cosiendo para que asiente.

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Y así fuí ajustando, probando, cortando, hasta que me convenció. El patrón original lleva un par de cortes en la espalda, pero yo la quise hacer en una sola pieza, me gustaba más. Como dije antes, odio los cortes. Me gusta lo sencillo.

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Fotografía tomada en el Rockin Weekender de Gijón.

También debía tener en cuenta la tela, preciosa, pero con bastante viscosa, cosa que hace que sea difícil trabajarla, no tiene un cuerpo demasiado consistente y tiene exceso de movilidad. Precisamente por este detalle decidí forrar el vestido entero, eso le daría estabilidad sin quitar movimiento y asentaría mejor al cuerpo.

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Por lo tanto, a hacer dos vestidos, el que se ve y el forro. Para romper un poco, le puse un forro en granate, para darle un toque “picarón”.

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Resultado, un vestido para entretiempo, tanto para otoño como primavera. Tiene posibilidades en buenos días de invierno, pero para el verano, como lleva forro, es demasiado.

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Me gusta mucho el resultado, tiene un aire muy alegre. Como no tiene un corte que destaque, se lleva el protagonismo el estampado y el color.

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¡¡¡¡VIVA EL COLOR!!!!

L.X.

 

 

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